Sobrevivimos en una sociedad caracterizada por la rapidez sin tiempo para la familia ni para uno mismo. Además, la inseguridad tiene una mayor presencia y provoca muchos miedos en el desarrollo de nuestras vidas, especialmente en la laboral.
Tenemos que acostumbrarnos a simultanear el desempleo con el trabajo y saber optimizar los periodos de la vida para superar barreras personales o profesionales.
En ningún momento, podemos considerar estar inmóviles ni quedarnos detrás en la carrera.
Esta es una de las razones por las que la incorporación al mercado laboral es una cuestión prioritaria en nuestra sociedad ya que nos permitirá tener mejores posibilidades para construir nuestros itinerarios laborales y cualificación mediante un aprendizaje a lo largo de la vida. Debemos olvidarnos de pensar que tendremos un trabajo para toda la vida y empezar a aprender a combinar la adquisición de competencias.

